Aspasia - Sobremesa
Dodany: Feb 7, 2012
Od: Diasgrises1
Czas: 4:58
Jule: ¿Cuántas horas suele trabajar al día? Hardenberger: 13, 14 horas, probablemente. Jule: ¿Y qué hace con todo ese dinero? Hardenberg: Uff... Jule: ¿Acumular cosas? Cosas grandes y caras, coches caros, mansiones enormes, un yate... Un montón de cosas que digan: soy un macho de primera. No se me ocurre otra razón, ni siquiera tiene tiempo libre para navegar en su yate. ¿Pero por qué siempre quiere más? Hardenberg: Vivimos en una democracia. No tengo que justificar que poseo ciertas cosas que he pagado con mis... Yan: Se equivoca, vivimos en una dictadura del Capital. Hardenberg: Mira... Yan: Usted robó todo lo que posee... Hardenberg: Puedo permitirme tener más cosas porque he trabajado más que otros, porque tuve las ideas acertadas en el momento oportuno. Además no soy el único que lo ha hecho. Jule: Qué bonito! Hardenberg: Muchos tienen las mismas oportunidades pero no se dan cuenta. Jule: ¿Es un luchador? ¿Verdad que sí? En el Sur-este asiático, muchas personas trabajan 13, 14 horas diarias pero no viven en mansiones, ganan 30 euros al mes. Puede que ellas también tengan grandes ideas pero ni siquiera pueden pagarse un billete de autobús hasta el pueblo de al lado. Hardenberg: Perdóname por no haber nacido en el sur-este asiático... Jule: Pero podría ayudar que la vida allí fuera un poco más llevadera. El primer mundo podría perdonar las deudas al tercer mundo solo renunciando al 0,01% de su PNB. Hardenberg: Eso provocaría el hundimiento del sistema económico mundial. Jule: Usted quiere que sean pobres. Esa es la razón porque así pueden controlarlos mejor. Hacer que vendan sus materias primas a precios ridículos. Hardenberg: ¿Pero tú que sabes de esto? Yan: Es el mismo principio por el que no quiso perdonarle la deuda a Jule. Hardenberg: Eso es absurdo! Yan: No, es una regla básica del sistema: Chupar la sangre a los demás. Así se impide que reaccionen. Hardenberg: Eso no es cierto, naturalmente que se pueden mejorar las cosas, claro, proteger el medio ambiente, subir los precios de los productores del tercer mundo, pero el sistema en sí no cambiará! Yan: ¿Por qué no? Porque forma parte de la naturaleza del ser humano, querer ser mejor que los demás, en cualquier grupo enseguida surge un líder, es algo natural. Además hay algunas personas que solo son felices comprándose cosas. Yan: ¿felices? Cree que son felices Hardenberg? Fíjese, mire a su alrededor, bájese de su coche de empresa y camine por la calle. ¿Parece feliz alguien o más bien parecen animales asustados? Mire a la gente sentada sobre sus cuartos de estar, todos pegados a la tele, escuchando elegantes zombis que hablan de una felicidad que ni siquiera conocen. Conduzca por la ciudad, verá suciedad, superpoblación, masas en los grandes almacenes, arriba y abajo como robots en las escaleras mecánicas. Nadie conoce a nadie. Creen que la felicidad está al alcance de sus manos pero es inalcanzable porque ustedes se la robaron. Eso es lo que pasa. Lo sabe perfectamente. Pero le daré una noticia señor ejecutivo, la máquina se está calentando, nosotros solo somos la avanzadilla suelta que está llegando a su fin. Puede rodearse de su puta tecnología pero hay gente llena de rabia, niños llenos de rabia que viven en los suburbios y que solo ven películas americanas de acción. Eso por una parte pero hay más; las enfermedades mentales aumentan cada día que pasa, asesinos en serie, personas destrozadas, violencia sin sentido. No pueden alegrarlos con concursos y consumismo y los antidepresivos no darán resultado eternamente. La gente está harta de éste sistema de mierda. Hardenberg: Sí, tengo que admitir que algunas de las cosas que decís son ciertas pero os equivocáis de cabeza de turco. Yo sigo el juego pero no he inventado las reglas. Peter: Lo que importa no es quién inventó la pistola sino quién aprieta el gatillo.
Kanał: Music
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